El agresor se entregó voluntariamente el día después en el cuartel de la Guardia Civil y tendrá que presentarse todas las semanas ante el juez.
Según informaron ayer fuentes judiciales, el Ministerio Fiscal, única parte personada en las diligencias hasta el momento, no solicitó el ingreso en prisión del detenido, por lo que el juez no tuvo más remedio que acordar su puesta en libertad, con la obligación de presentarse ante la autoridad judicial una vez a la semana.
El encartado podría ser acusado de un delito de lesiones en concurso con otro de homicidio imprudente, ya que parece descartado que tuviera intención de matar.
El titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Torrelavega instruirá ahora la causa que será juzgada posteriormente en la Audiencia de Cantabria o en el Juzgado de lo Penal, según la petición de condena a que se enfrente.
Tal y como adelantó ayer EL DIARIO MONTAÑÉS, el joven Román García Marcano recibió en la madrugada del pasado sábado un puñetazo de su agresor que le rompió la mandíbula por tres sitios y cayó fulminado al suelo, golpeándose la cabeza.
García Marcano, vecino de San Felices de Buelna, estaba en un pub de Cabezón de la Sal, próximo a la iglesia, con su novia y una pareja de amigos. Según la declaración de algunos testigos, el joven se dirigió a la barra, cuando en el camino fue abordado por otro muchacho que, sin mediar palabra, le propinó un fuerte puñetazo. En la caída la víctima se golpeó con la cabeza contra el suelo.
Al parecer, el agresor es un joven de Cabezón de la Sal que, según algunas fuentes, ya ha estado implicado en otras peleas.
El herido fue trasladado al Hospital Valdecilla. En un principio su estado no parecía revestir gravedad e, incluso, el joven no quería subir a la ambulancia, según algunos testigos. Sin embargó, empeoró notablemente en el centro médico y desde entonces ha permanecido con respiración asistida hasta que falleció el pasado jueves.