El joven presenció la evacuación de los enfermos desde la estación de autobuses cercana al hospital.
Después de que la Garcia Civil detuviera al autor de la llamada, un hombre de 32 años y vecino de la Avenida Naval de Reinosa, se han sabido algunas de las circunstancias que han rodeado el caso y que lo hacen aún más chocante.
Por ejemplo, que el detenido presenció el desalojo y que, a la misma hora en que éste se produjo, entre las 11,35 y las 12 de la mañana, tenía una cita en el servicio de rehabilitación del hospital para tratarse una lesión en un brazo.
Algunos testigos aseguran que le vieron a la puerta de la estación de autobuses, ataviado con una sudadera verde. Desde allí observó todo el operativo de traslado de los enfermos y contempló el desbarajuste provocado por su llamada.
Para mayor ironía, el mismo pudo ser uno de los evacuados, ya que también abandonaron el hospital aquellas personas que estaban citados en consulta, como era su caso. Con notable desfachatez, al día siguiente volvió a presentarse en el mismo servicio y llegó a comentar, en tono de censura, el problema «que el gamberro ese» había provocado.
No parece ser la primera vez que este hombre hace llamadas de este tipo. La Guardia Civil investiga su presunta participación en otras falsas alarmas mediante llamadas al teléfono de emergencias 112.
La falsa alarma del hospital movilizó a la practica totalidad de los efectivos policiales y de socorro de la capital campurriana: Policía Local, Guardia Civil, Protección Civil y a los especialistas en explosivos. Los trabajadores del hospital, con su ayuda, desalojaron a los enfermos en 20 minutos sin ningún incidente.
Como cabras está el personal!
Creo que la Real Academia va a poner en el diccionario su foto para ilustrar la palabra “gilipollas”.