
Julio Hacha, Ángel Abajo, Pedro Olabarrieta, Blanca R. Gómez Morante, Manolo Ventisca, Roberto Gaspar Laredo, Victorino Martín jr., Antonio Gómez, Miguel Ángel Revilla, Victorino Martín y Miguel Berrazueta.
El encuentro comenzó hace años como una sencilla reunión de amigos que, de jóvenes, jugaron al fútbol, como aficionados, sobre todo en el campo del Casino de Torrelavega. Desde el primer momento se unió a esta cita anual el ganadero Victorino Martín Andrés, unido a Torrelavega a través del empresario Antonio Gómez Estévez (firma Cobasa) que cuando se iniciaba el ganadero de Galapagar les surtía, «a 30, 60, 90 y 180», como recordaron jocosamente, los cereales necesarios para criar a los que son considerados los mejores toros de lidia del mundo, los ‘vitorinos’. Lo que empezó como una comida de amigos ha terminado siendo una gran reunión de torrelavegueses, eso sí todos varones, excepto la primera torrelaveguense, la alcaldesa Blanca Rosa Gómez Morante. Profesionales de todos los sectores, empresarios, comerciantes, industriales, escritores, artistas y deportistas se reúnen y homenajean, cada año, a las personas que se hayan identificado con Torrelavega de alguna manera. Este año le ha correspondido recibir este homenaje a Paco Gogó, hostelero durante 40 años en la ciudad, al deportista Laureano Ruiz (que acudió acompañado por Nando Yosu), al aparejador municipal del Ayuntamiento de Santander, Miguel Ángel Berrazueta, y a Ángel Pablo Abajo, el último director que tuvo la mina de Reocín.
El encuentro tuvo como invitado, además de la alcaldesa de Torrelavega, al presidente cántabro Miguel Ángel Revilla, que en una alocución ocurrente trató de encontrar sus lazos de unión con Torrelavega, además de en sus largos años como director de un banco en la ciudad del Besaya, en el apellido Morante que -dijo- tiene en cuatro ocasiones. El presidente entabló un diálogo abierto, divertido y anecdótico, con Victorino Martín que estuvo acompañado por su hijo, el también ganadero, y veterinario, Victorino Martín García. Este año no pudo acudir al encuentro su nieta, Blanca Martín, que aunque estudiante de periodismo, se encontraba lesionada al haber sido cogida por una vaquilla que toreaba.
Como mantenedor del acto estuvo el torrelaveguense Roberto Gaspar Laredo Herreros, delegado especial de Hacienda en Cantabria, y perteneciente al grupo inicial de jugadores de fútbol aficionado, llamado ‘O-11′ que aunque jugaba en Torrelavega tomó este nombre del número de goles que le metieron al equipo de veteranos del Real Madrid.
El presidente Revilla recibió como obsequio de los asistentes un cuadro del artista torrelaveguense, afincado en Estados Unidos, Antonio Gómez Bueno, una obra que fue pintada, no sobre lienzo, sino sobre la tela del velamen de un barco. También se exhibió en el encuentro una propuesta divertida, colorista y distinta que este artista hizo como posible cartel taurino y que contrastaba con la falta de colores, y cierta tristeza, que rezumaba el cartel que este año anunció los toros de Santander.
La alcaldesa obsequió a todos los invitados con el libro de protocolo de Torrelavega, una magnifica publicación que recoge todos los rincones de la ciudad en fotografías tomadas desde el aire así como con un libro sobre la tauromaquia en Torrelavega, ediciones ambas que fueron bien recibidas por todos los asistentes que, igualmente, recibieron regalos del presidente del grupo Panusa, quien también, ligado a Torrelavega por el matrimonio de su hija, ya se muestra ‘apasionado del portuguesismo’. El presidente le hizo entrega a Victorino de un magnifico libro, y a todos los asistentes de un escudo de solapa con el emblema de la región. Al final del almuerzo Cavadieco y su rabel pusieron la nota montañesa con sus trovas, y todos los participantes, con el promesa de un nuevo encuentro en el verano de 2009, se despidieron con sonoros vivas a Torrelavega, Cantabria y España.
Pasion por Torrelavega, sí. Pero se celebra en Santander y, ademas, ¿quienes son estos, que han hecho por la ciudad?
Comparto tu sorpresa, ¿dónde está el portuguesismo si hacen la comida en Santander? ¿No hay suficientes restaurantes en Torrelavega o qué?